Cómo es una sesión
Cada sesión tiene una duración aproximada de una hora, un tiempo pensado para permitir que el cuerpo procese las frecuencias y responda de forma natural.
Se utilizan frecuencias personalizadas, ajustadas a las necesidades de cada persona y aplicadas en distintas áreas del cuerpo, con el objetivo de favorecer la armonización global y restaurar la coherencia energética.
Tu cuerpo responde de manera espontánea y natural, sin ningún tipo de intervención invasiva.
El número de sesiones necesarias varía dependiendo de la patología y de la cronicidad. En muchos casos los resultados se perciben en las primeras sesiones.

